He descubierto algo, mi teléfono aún funciona; pero me tomó media hora encontrarlo porque el volumen máximo ahora se escucha como un zumbido, y aunque el sonido se llama Mosquito, no esperaba que fuera tan realista.
Aqui viene la parte donde expongo porque no he cambiado mi celular desde mediados del 2002, le bajo la edad a veces, cual señora coquetona que se rie entre dientes cuando se ha dado cuenta que ya empieza a olvidar su verdadera edad:
1. No me gusta hablar por teléfono, soy muy cortante a menos que sea yo la que llamo.
2. Cuando llamo, empieza a funcionar mi telefonímetro, y en cuenta regresiva empiezo a considerar que esas cosas las podría decir en persona o por mail. Llámenme tacaña, pero sigo sin entender la dependencia con ese aparatito.
3. Cuando hablo por teléfono, el audio me viene sólo de una lado, así que cualquier sonido externo me termina desconcentrando y nunca parece que digo lo que quisiera (lo cual me deja pensando varios minutos después de terminar la llamada)
4. Mi celular es un híbrido, después de la absorción de Bellsouth por Telefónica, le quedó marcado en el cuerpo su oscuro pasado y tiene en la pantalla el Movistar, me lo imagino como un alma torturada, diciendo para sus adentros, qué hice en mi otra vida para merecer esto??
5. Me sirve de alarma en las mañanas, pongo una alarma y dos recordatorios que suenan cada 5 minutos, así que me viene bien si es que lo apago dormida.
6. No me gusta que me encuentren, con un celular así, la excusa de que se apagó siempre funciona, técnicamente me estoy delatando, pero asumo que sólo son un par de conocidos revisan este blog pero ya no confío en nadie jijiji
7. Tengo un mensaje que grabé cuando tenía poco tiempo, cuando leía el Tao tse Ching de Lao Tse Chung (el ching se pronuncia king) en la biblioteca de la universidad, y es "El buen caminante no deja huellas" , tiene que ver con vivir en armonía y seguir el flujo (y algo de un pez en el fondo del estanque, pero es una historia larga), el hecho es que, tiene una parte de mi, no es imprescindible, pero aún no quiero dejarlo (razón emotiva)
8. Me costó mucho!! lo compré con ahorros de cumpleaños antes de que venga la nueva generación de celulares, así que por 180$ este bloquecito se escondía en mi mochila cuando todo el mundo hablaba de los 3G.
9. Nadie me lo roba, esta es probablemente la razón más fuerte, después de mi trauma con el primer celular me siento tranquila cuando salgo a la calle, pasa tan desapercibido que no tengo que preocuparme de que me lo saquen de la mochila o desaparezca.
10. No puedo terminar sin mencionar su gracia: con el vibrador activado y puesto de pie, se desliza por la mesa (mas bien camina), lo que me pareció curioso en un momento ahora lo veo completamente inútil a menos que quiera que mi teléfono escape en una toma de rehenes o algo por el estilo.
De todas formas, el cambio es bueno y tal vez sucumba en breve a la nueva tecnología, lo importante es no aferrarse demasiado, después de todo los teléfonos sin las personas serían inservibles, igual que cualquier objeto... diría Abajo el materialismo!, pero terminaré con la aristotélica A buscar el justo medio...
Fraueva