domingo, noviembre 26, 2006

Graduada

Acabo de volver de la cena familiar, ya soy bachiller; mi primera impresión es que el caminar en el estrado y ser el centro de atención al someterse al ritual de graduarse está subvaluado en el grado de tensión, ahora una catarsis:
Debía ser:
1. Caminar hacia la mesa de directivos.
2. Quitarse el birrete con la mano derecha.
3. Recibir medalla.
4. Ponerse el birrete.
5. Recibir diploma con la izquierda.
6. Dar la mano derecha al Decano.
7. Mirar a la izquierda.
8. Sonreir.
9. Caminar al frente del escenario.
10. Poner medalla frente al diploma y sonreir.
Fue:
1. Caminar hacia la mesa de directivos (piernas de gelatina)
2. Quitarse el birrete con la mano derecha (lo mejor que me salió)
3. Recibir medalla (no recuerdo que me dijeron, pero me distrajo)
4. Ponerse el birrete (a destiempo y torpemente)
5. Recibir diploma con la izquierda (a destiempo, diploma al revés y poniendo cara confusa)
6. Dar la mano derecha al Decano (sudada)
7. Mirar a la izquierda (nunca pasó)
8. Sonreir (demasiado ocupada en las otras actividades)
9. Caminar al frente del escenario (mejor de lo que esperaba, porque no me caí)
10. Poner medalla frente al diploma y sonreir (no la puse al frente, pero si sonreí, pero no se si me tomaron la foto)
Por lo demás lo pasé muy bien, abracé a mis seres queridos, dije lo que me nació decir, fui a comer carnes y tomé mucho vino, así que ahora estoy chaposa y tengo dificultad para presionar las teclas que quiero (post revisado un par de veces), se siente tan bien haber culminado este episodio de mis vida.. porque se que se vienen muchos más y con el apoyo de las personas que tengo a mi lado tengo suficiente hasta para empezar otro libro...
Sólo me queda decir........................ GRACIAS TOTALES
Frse trillada, pero al fin, lo que me nace ahora :)

Saludos

Fraueva



sábado, noviembre 18, 2006

Cuenta regresiva

Me graduo en menos de una semana, no tengo preparado nada, pero la descoordinación no es particularmente mía... por cosas de gestión, la tradicional ceremonia de momentos emotivos, padrinos y hora de término indeterminada se ha visto reducida a una entrega estándar de diplomas y medallas, un breve discurso de un orador invitado y duración no mayor a dos horas, pero no me quejo... meditando las sabias palabras de mi mamá, todo estará bien... después de todo, terminé lo que tenía que hacer y sin importar las circunstancias debo aprovechar ese día, disfrutarlo, y qué mejor que una cena familiar post-ceremonia-planificada-por-la-facultad para hacerlo... así que sólo estoy a la espera... ¿Qué podría ir mal?

Fraueva

miércoles, noviembre 15, 2006

Un día más...



Qué diferencia hizo un día...
veinticuatro pequeñas horas





Qué diferencia hace un día...









la diferencia ...



eres tu...



lunes, noviembre 06, 2006

10 regalos memorables...

Sin orden en particular...

1.- Muñeco blanco de tela hecho a mano, sin boca, sin ojos, desnudo salvo por una corbata navideña que le da mucha personalidad, regalo de mi hermano menor en la navidad pasada...
2.- "Sonnet" de The Verv, grabado por mi estimadísimo, a un par de meses de conocernos... aún me estremezco cuando la escucho...
3.- Reloj dorado en una caja roja, regalo cuando cumplí 15 años, nunca uso reloj pero sé que me lo pondré algún día...
4.- Un abrazo y un "estamos orgullosos de ti", mis padres a los 18 años, ese lo llevo siempre conmigo...
5.- Cadena y medalla de mi abuela, en un cajita negra, bajo una servilleta.. sobre un plato, mi mamá en mi cumpleaños 22.
6.- "El juego de los Abalorios" de Hermann Hesse, mi papá, cuando tenía 3 años... aún no lo leo.
7.- Un abrazo no obligado, mi hermano mayor en su cumpleaños, cuando tenía 12 aprox... no me digan que esa edad no es difícil...
8.- Una pelota amarilla con una carita sonriente, que saltaba de mi maletín para recordarme la simplicidad de las cosas y lo difícil que es alcanzar una de esas cuando se escapa, regalo de uno de mis mejores amigos.
9.- El recuerdo de las tardes, con mi abuelo bajando guayabas del árbol y mi abuela haciéndolas mermelada en la cocina, ... regalo de la vida, a los 8 años.
10.- La vida, en la concepción... no recuerdo, debo haber estado muy pequeña...

Fraueva

domingo, noviembre 05, 2006

Aquellas pequeñas cosas...





Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.
Son aquellas pequeñas cosas
que nos dejó
un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
te acechan detrás de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí,
que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.